El origen de nuestra empresa data de 1948, cuando D.
Bartolomé Reyes, abuelo del actual gerente de
la empresa, a partir de un molino de trigo, fundó
una pequeña panadería en la calle Nueva,
en el popular barrio de Santiago de Jerez de la Frontera.
La empresa, de carácter familiar, vio como
con la incorporación de D. Francisco, hijo del
fundador, tuvo lugar una etapa de expansión,
centrada en el crecimiento dentro del mercado local,
además de la ampliación del negocio al
ámbito de la pastelería, aprovechando
la misma red de distribución, inaugurando en
los años 80 la primera “boutique del pan”
de Cádiz.
A mediados de los 90, y ya con la tercera generación
familiar encabezada por D. Bartolomé Reyes, integrada
en la empresa, se decide potenciar la producción
de un producto tradicional, el pico de pan, que ya fabricábamos
de manera artesanal desde nuestra fundación,
siendo de gran aprecio por los consumidores. Así,
este artículo, cuyo plazo de caducidad es muy
superior al del pan, nos posibilita alcanzar los mercados
nacional e internacional con la calidad de nuestros
picos, a los que se ha unido más recientemente
la “regañá”.
Por último, y como consecuencia de nuestra
continua innovación y la calidad de nuestros
productos, llevamos a cabo el lanzamiento de una línea
gourmet, caracterizada por su exquisita calidad y atractiva
presentación.
Este recorrido por la historia de nuestra empresa termina
en nuestros días con dos importantes frentes
de actividad: Por un lado, la elaboración diaria
de pan, y por otro, la producción, igualmente
artesanal, de regañá y picos de pan, que
se comercializan a través de distribuidores,
supermercados y grandes superficies como “Grupo
El Corte Inglés”, Carrefour y Supersol.
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